en ocasiones alguien
renuncia a la cuna
a su cultura
o a sus hijos
a veces por amor
otras
por conveniencia
en fin
cada quien renuncia a lo que quiere
yo —por ejemplo—
he renunciado a la infelicidad
aunque
la muy cabrona
en cada esquina intenta abrazarme
miércoles, 22 de julio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
A mi,de vez en cuando me abraza y aunque trato de sacarmela de encima a veces me gana.Me gusto,es mas...!! me encanto !!.
ResponderEliminarTATY, acabas de resucitar un muerto. Gracias.
ResponderEliminar